Nuestro Padre, el Rey de gloria
¿”Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria. Selah”.
Salmos 24:10
En este Día del Padre, contemplamos con gratitud que Jehová ha sido y es el Dios de gloria, el que cuida de usted como Su protector fiel y el que es digno de toda alabanza. Al leer salmos como el capítulo 23 y el 24, usted percibe la relación cercana de Dios con Sus hijos y Su cuidado personal. Allí hay un consuelo profundo en la proximidad de Dios, quien camina con usted, lo guía y lo defiende en medio de las batallas diarias.
El Día del Padre se observa como una celebración relativamente reciente. Su origen moderno se remonta a principios del siglo XX en Estados Unidos, donde una hija agradecida, Sonora Smart Dodd, impulsó la idea en 1910 para honrar a su padre viudo que había criado solo a sus hijos. Con el tiempo, esta fecha se extendió a muchos países, y en algunos lugares se asocia también con la figura de San José. Sin embargo, mucho antes de que existiera cualquier festividad humana para reconocer a los padres terrenales, Dios ha sido el Padre eterno que cuida de Sus hijos. Desde la creación, a través de las generaciones, en los momentos de prueba y en los de victoria, Jehová de los ejércitos ha demostrado Su fidelidad inquebrantable. Su protección y provisión no dependen de un calendario; Él ha estado presente siempre, mucho antes de que nosotros celebráramos un día especial.
Usted puede descansar en esta verdad: Su Padre celestial es el Rey de gloria, fuerte y poderoso, que entra en su vida para reinar con amor y justicia. En medio de las responsabilidades, los desafíos y las alegrías de la paternidad o de la vida diaria, recuerde que el mismo Dios que fundó la tierra sobre los mares (Salmos 24:1-2) sostiene también su corazón y su hogar.
Tome tiempo hoy para contemplar a Su Padre celestial y Su constante bondad en su vida. También aproveche el momento para honrar a su padre y a sus mentores. Piense en cómo sería diferente su vida sin Dios y muéstrele gratitud sincera por Su presencia eterna y amorosa. Que esta reflexión lo impulse a vivir con mayor obediencia y alabanza al Rey de gloria.
Leer: Salmos 21-25; Marcos 3-4; Proverbios 17
¿Fue positivo o negativo la experiencia de los padres que esperaron en Jehová?
