Los Ruckman - Dios sigue llamando a las naciones
“Y Jehová será conocido de Egipto... porque clamarán a Jehová... y les enviará salvador y príncipe que los libre”.
Isaías 19:21-22
Cuando leemos Isaías 19, encontramos una profecía sorprendente. Dios anunció que llegaría el día en que Egipto, una nación conocida por su idolatría y por haber sido enemiga de Israel, conocería al Señor. Siglos después, seguimos contemplando cómo Dios continúa cumpliendo Su deseo de que personas de todas las naciones conozcan el Evangelio.
La familia Ruckman es un hermoso ejemplo de esa obra. Dios llamó a James y Angie Ruckman a servir como misioneros en Ghana, África Occidental. Con el paso de los años, el Señor les ha permitido establecer el ministerio Hope of Africa Baptist Ministry, cuyo propósito es predicar a Cristo, plantar iglesias y preparar hombres para el ministerio mediante un instituto bíblico. Su carga siempre ha sido levantar iglesias que, a su vez, envíen a otros a alcanzar nuevas comunidades con el Evangelio.
Dios ha bendecido ese ministerio de muchas maneras. Han visto personas venir a Cristo, iglesias establecerse en diferentes comunidades y nuevos creyentes crecer en la fe. Mientras Dios levanta pastores nacionales, los Ruckman les ayudan a prepararse para que puedan plantar iglesias en otras regiones de Ghana y aun más allá de sus fronteras. También han adquirido terrenos y construido edificios para que las congregaciones tengan un lugar permanente donde reunirse y proclamar la Palabra de Dios.
Una de las grandes alegrías de los Ruckman ha sido ver cómo Dios sigue llamando a personas de todas las edades. En una de las iglesias, un muchacho de apenas doce años expresó el deseo de predicar la Palabra de Dios. Al mismo tiempo, continúan desarrollando Calvary's Hope Academy, un ministerio que combina educación cristiana y el cuidado de niños, mientras siguen preparando obreros para la mies.
Al contemplar la vida de esta familia, recordamos que Dios nunca ha dejado de amar a las naciones. Desde Isaías hasta nuestros días, Su plan ha sido el mismo: que el mundo conozca a Su Hijo. Él sigue llamando misioneros, levantando iglesias y transformando vidas por medio del poder del Evangelio.
Quizá Dios no le llame a cruzar un océano para servir en otro continente. Pero sí le llama a participar en Su obra. Puede orar por los misioneros, sostenerlos, animarlos, ofrendar para la extensión del Evangelio y hablar de Cristo a quienes viven cerca de usted. Cuando hacemos nuestra parte, participamos en el mismo plan eterno que Dios anunció hace siglos.
Leer: Isaías 18-22; Salmos 1-5; Proverbios 1
Según Isaías 19, ¿qué prometió Dios que sucedería algún día en Egipto?
